Todas las entradas por Ulises Moraga

Estoy licenciado en Bellas Artes por la Universidad Nacional de Buenos Aires. Intento compaginar mi sensibilidad cultural con herramienta que me llevan conocerme mejor, como el yoga, la meditación y la filosofía. Disfruto de compartir y acercar a todas las personas los aspectos que más me han ayudado en este camino y que pienso pueden servir de trampolín a una sociedad más consciente, justa y feliz.

Equinoccio de primavera

Regreso del abismo
Del invierno
Como ascendiendo
De una ola

Una marea
Lenta y constante
Que sin aviso
Me arrastró a la oscuridad

¡Hay que ver! ¿cuántas veces lo he pasado?
Treinta y siete para ser exacto
Pero no hay manera
Por suerte o por desgracia, como dicen
Siempre me sorprendo en el abismo del invierno sin darme cuenta

Se me pasa inadvertido.
No sé que he caído hasta que una mañana primaveral,
de sol y pájaros,
me empieza a levantar.

Como una cuña, como un trino, como una marea.

Sé de donde viene,
viene de la tierra, del sol, del agua, de las estrellas o de todo el cosmos.
Lo que no sé, es de dónde me agarra.
Y tan lento como me ha hundido,
comienza sacarme

Bello ciclo, bello de verdad.
Cuando estoy en el abismo,
todo es oscuro y desolado,
Pero ¡cuán importante se convierte para poder ascender!
Abismo y montaña se complementan,
lo uno no existe sin lo otro.
Vaya paradoja.
¡Bienvenido ascenso de la luz!


P.D.:
No me avises, por favor, una vez más, sorpréndeme.

Feliz día de la mujer

En el día de la mujer quiero reflexionar sobre la actualidad y el futuro de nuestra sociedad y otras cuestiones relacionadas con los géneros.
Intentaré reflexionar con la mayor amplitúd que me permite mi sesgo mental, ya que fui criado como todos o como muchos en una sociedad a grandes rasgos, machista. Y me descubro (sinceramente y pidiendo perdón de antemano) teniendo que hacer un esfuerzo colosal para no caer en divisiones a la ligera sobre lo que es femenino o masculino. Porque también asistimos hoy a una caída de los valores absolutos que tan fácil nos ponían las cosas. Hemos intentado por todos lados que las cosas sean o blanca o negras, comunistas o capitalistas, del partido “X” o del “Y”. En esto reflexiono también en mi libro, Trascender, en el que atribuyo la búsqueda de síntesis y absolutismos a nuestro cerebro, que por resumir, quiere empaquetar todo en “blanco” o “negro”: un instinto de supervivencia que nos ayuda a tomar decisiones rápidamente y a salvarnos la vida, pero que ya está caduco. Porque (excepto en la zonas de guerra) no necesitamos en nuestro día a día estar velando por nuestra vida a cada instante -Salvo al cruzar una calle, o al conducir nuestro coche-. El resto de cosas que hacemos en el día a día ciertamente no comprometen nuestra vida en la inmediatez. Pero eso no se lo podemos explicar a nuestro cerebro que sobrevivío gracias a su mecanismo de huida o lucha, veneno o alimento, amigo o enemigo. Aún así, debemos hacer el ejercicio de salirnos de lo instintivo, de lo reaccionario e intentar ser más racionales, pero racionales en serio. Y me refiero a que para ser racionales en serio hace falta llegar hasta el final de razonamiento. Hasta el lugar en donde la razón ya no llega y hay que admitir: -De aquí para adelante no lo puedo comprender, pero no niego su existencia-. Y también, la razón debería obligarnos a ser imparciales. El mismo razonamiento debería valer para explicar algo sobre un animal que es nuestra mascota que sobre el mismo animal aunque no sea nuestra mascota. Sin embargo, algo en nosotros razona diferente cuando se trata de nuestro animal. Ya ni hablemos cuando se trata de nuestro hijo o del hijo de otra persona, que sigue siendo hijo al fin y al cabo pero que no es “nuestro” y por eso ya el razonamiento funciona diferente para cada uno. A lo que quiero llegar es que esto no es razonar en serio.


Y yo, ahora en este articulo, me voy a permitir NO razonar en serio, porque sé que soy incapaz, al menos con el lenguaje escrito. La pregunta es: si quiero hablar sobre la mujer o sobre lo femenino, ¿qué es lo femenino? Y la respuesta que me viene a la cabeza me lleva mucho más allá del sexo, porque conozco hombres muy femeninos, conozco formas femeninas, colores femeninos y hasta pensamientos femeninos. Y eso es sexismo. Pero bueno, no seamos tan duros con nosotros mismos, esto es un camino que hay que desandar poco a poco y darse tiempo para comprenderlo del todo. Lo femenino es la luna, y lo masculino es el sol. ¿Por qué?. Porque el ciclo de la mujer dura de promedio 28 días, como el ciclo lunar. Porque la mujer se embaraza o tiene la regla y por tanto va cambiando cíclicamente, como la luna, en cambio el hombre es mas homogéneo a lo largo de un mes (o eso dicen) como el sol. En fin, dejémonos de chorradas. Que cada uno reflexione a su manera. Al fin y al cabo todo este preámbulo es para decir que, si por fin se empieza a notar la era de Acuario (signo femenino del zodiaco, porque el agua y la tierra son femeninos) espero que las mujeres no vengan solo a reemplazar a los hombres. Porque aunque estaría muy bien que la mayoría de las presidencias del mundo fuesen ocupadas por mujeres -y estoy seguro de que llegará ese momento-, mejor sería que cuando manden ellas el sistema sea distinto y no haya presidentes o presidentas. -¿Me explico por donde voy?- No me gustaría que todo el esfuerzo de los movimientos feministas y del empoderamiento de la mujer sea para que la sociedad siga siendo la misma con otras caras. Me gustaría que este empoderamiento de la mujer sea también un cambio radical de paradigma. Que el calendario tenga trece meses, como los ciclos lunares y no doce, que no responde a mas que nombres masculinos de Papas y Emperadores (Julio de Julio Cesar, Agosto de Augusto y demás). Que los horarios de trabajo sean mas acordes a vivir la vida y no como hasta ahora que vivimos para trabajar. Que se cuide maternalmente de los niños que tienen hambre sin importar si son nuestros o del vecino. Que se impida que se imponga el mas fuerte y se apoye al que más aporte para todas, todos y todes.

En fin, feliz día de la mujer, para todas las que luchan por romper las diferencias sexistas, el patriarcado de guerras y de ecologías destruidas y para que volvamos a estar conectados con la tierra, la luna, el agua y todo lo lindo de este mundo!

Las papas que nunca sacian

Abrí un paquete de papas, tenia una sensación de vacío, no era hambre, sino más bien la necesidad de masticar algo. Tomé la primera papa, la segunda y la tercera. Tomé de a una al principio, pero luego de a dos, de a tres y un puñado. Mientras comía, más ganas tenía de comer. Lo que era una pequeña chispita de ansiedad surgida del aburrimiento y el desgaste de estar en mis pensamientos se trasformaba ahora en un incendio de voracidad que deseaba llegar al fondo del paquete.


Entonces me detuve y atendí lo que estaba pasando. Recordé la sensación de comerte un paquete entero de papas, que no es nada agradable ni tampoco sano. Y pensé en que no tenia realmente hambre. También pensé que no iba a saciar las ganas o a llenar el vacío interno por más papas que me comiera.


Recordé que en mi practica de meditación lograba sentirme lleno, satisfecho, y lo que en realidad estaba pasando era que algo de mí necesitaba completarse. Pero no era la barriga ni el deseo.


Al igual que con las papas nos pasa con todo, con el dinero, con las relaciones, con el juego, con el trabajo. Empezamos tomando un poquito para cubrir una aparente necesidad. Como lo hacemos distraídos tomamos por real esa necesidad sin darnos cuenta que es un impulso de un síntoma y no de una causa, y acabamos enredándonos en años de perseguir una zanahoria que nunca se alcanza. Al final de la vida, como con el paquete de papas, supongo que vendrá una sensación de arrepentimiento y de malestar.


Me senté a meditar y a practicar las etapas de la liberación de la mente y me sentí pleno y feliz.


La meditación está dando sus frutos.

La meditación necesita que la riegues con conocimiento, entusiasmo, regularidad y paciencia.

TATA

Hoy sería tu cumpleaños. Lo sé, aunque soy muy malo para recordar fechas, porque el 8 de junio cumple mi hermano, el 8 de julio cumplo yo y hoy, 8 de agosto, cumplirías tú.

Me imagino llegar a tu edad y mirar mis manos. Entonces me acordaría de ti, aunque las tuyas eran más gruesas y macizas, inabarcables como tu cintura. El Tata, como le llamaban todos a mi abuelo, no le podías dar la vuelta con los brazos, y la aguja de la balanza, para risa de todos sus nietos a quienes había convocado para ver el espectáculo, chocaba con fuerza contra el final de 120 kilos. Pero no era obeso, era más bien una mole de tremenda espalda con una barriga acorde. Igual de grande tenia el corazón. Tuvo una infancia dura y debió sacar adelante a sus hermanos vendiendo las herramientas de su padre y trabajando desde muy temprana edad. Todo el mundo le quería y no pasaba desapercibido en ningún lado. Hasta en un entierro podía tener a todo el mundo riéndose con alguna broma sobre la situación. Se tomaba todo con humor y podías revolverte en el suelo de la risa con sus bromas que, a veces a fuerza de repetición, inspiraban los chistes que hoy todos conocemos. Cuando no le reconocías al teléfono y le preguntabas el te respondía, y la verdad que tardo en morirse, peleo con varias enfermedades durante varios años antes de irse, y como él lo había pedido, para su funeral se bailaron tangos, se bebieron copas y todo el mundo celebró el pasaje al otro mundo de tan entrañable personaje.

El Tata y su hermana Yolanda nos cuidaron largos periodos durante nuestra infancia, nos inculcaron el hábito de agradecer en la mesa, de leer la biblia y de rezar y orar. El Tata era masón, y guardaba muchos secretos y misterios que de tanto en tanto y a cuenta gotas, desvelaban un mundo místico y espiritual. Había pasado varios años de retiro y tenía una particular manera de interpretar el evangelio. Tanto así que si algún cura tenía que viajar o no podía atender a todos los grupos de catequesis lo dejaba a cargo de dar las enseñanzas, con lo que él se quedaba a sus anchas dando sus versiones y los puntos de vista particulares que, muchas veces le costaban la censura y el retiro de las clases. Aunque con todo esto quedaban anécdotas que hasta los mismos curas reían a carcajadas. Ese mismo sentido del humor impera en toda la familia.

No puedo evitar sentir cierta pena de no haberte despedido, aunque sí en mi corazón desde la distancia te di un abrazo. Te imagino llegando al cielo, distrayendo a San Pedro para que abra la puerta. Los ángeles riendo de tus bromas y Dios con una gran sonrisa agradeciendo que quites solemnidad y aportes humanidad.

Gracias Tatita…

Benditas emociones negativas!!!

Cuando hablamos de emociones negativas solemos estar de acuerdo en cuales son, pero vale la pena aclarar para ver si coincidimos en el concepto, porque creo que es un peligro clasificar entre ” bueno y malo” lo que nos sucede o lo que pasa en la realidad en que habitamos. Me gusta pensar <y me ayuda mucho y me hace mas feliz>, que todo lo que existe tiene que existir. No se puede descartar ningún aspecto de la creación. Todo es perfecto como es. Es difícil de aceptar esta idea, pero tendemos a querer descartar aquello que nos incomoda o no nos gusta, como por ejemplo, si nos gusta el calor, nos gustaría que fuese todo el año verano. Cuando llega el invierno deseamos que pase. Lo mismo hacemos con todo aquello que no nos gusta y que nos gusta, tendemos a desear que lo que nos gusta dure para siempre y a que todo lo que no nos gusta desaparezca para siempre. Eliminaríamos la noche, las espinas, la guerra, la muerte, el dolor…y hacemos muchos intentos, digo como humanidad y como personas individuales, de lograr este objetivo. Le hemos quitado las semillas a la sandia!! ¿a dónde nos puede llevar este afán de querer que todo se amolde perfectamente a nuestras pretensiones? sé que es extremista (pero es necesario para expresar esta idea): pensemos en la idea idílica de Hitler, un mundo únicamente con lo que quería. Imagínate, como en esa película de Jim Carrey “Como Dios”, en el que puede cumplir todos sus deseos. Que las personas pudiesen ejercer su voluntad. Todo se iría al traste. El equilibrio, que es la base de esta realidad, generada por el juego de opuestos, dejaría de funcionar. La muerte es necesaria para que exista la vida, la guerra para la paz, los carnívoros para los vegetarianos.

Una vez leí que las personas realmente religiosas son aquellas que ven a Dios en todo y no rechazan ninguna parte de la creación.

Pero bueno, no nos vayamos por las ramas. A lo que íbamos: las emociones no pueden clasificarse entre negativas y positivas, y no podemos quedarnos solo con las que nos gustan.

Pero ¿qué podemos hacer con aquellas emociones que nos causan dolor o daño? Las podemos usar para avanzar espiritualmente. Para ayudar a la raza humana a ser mejor, mas inclusiva y en la que las fronteras culturales, sociales y temporales no generen más dolor y sufrimiento.

A nivel individualidad, nos va a ayudar a ser más completos, a descubrir los aspectos ocultos de nuestro ser, la noche, el inconsciente, los poderes extrasensoriales, la omnisciencia y los poderes prometidos del que logra la union o el yoga.

Te dejo este pequeñito video de reflexión:

La mente clara

Hoy me acosté. Rendido de un día de actividad física y mental. Sin parar un momento con el trajín de los niños, el trabajo, los proyectos y las obligaciones.
Había soñado tan bien la noche anterior, un sueño de claridad, donde mi espaciosa mente se había expandido a sentir lo que quería, lo que necesitaba. Mi consciencia estuvo atenta para no perderse ningún detalle, pero sin identificarse con lo que sucedía para poder así disfrutar. Si hubiese sido yo quien, mientras volaba en parapente, se hubiese soltado para arrojarse en caída libre desde una altura tan elevada para caer sobre un precipicio medio nevado y retornar a casa caminando, habría pasado miedo, no hubiese podido disfrutar. Pero siendo consciente de estar soñando y a la vez estar habitando un mundo tan amplio, tuve la libertad de dejarme ir, de desafiar las fuerzas de la naturaleza y sin temor a nada, hacer lo que me apetecía. Sentí un tremendo vértigo, una sensación de caer y la incertidumbre de si realmente iba a sobrevivir a la caída. Volaba en una especie de parapente, como en tantas otras ocasiones he soñado. Debajo el mar y un acantilado cubierto de una pequeña capa de nieve o hielo, y al ser consciente de lo que estaba haciendo me dije, <¿por qué no soltarme y caer hasta el fondo?. Intentaré reducir la velocidad para aterrizar suavemente>. Y así fue, en el ultimo instante de la caída, ya por estrellarme contra el suelo, logré planear y caer de pie sobre una cornisa. Entonces emprendí el camino a casa, pero esa es otra historia.
Hoy, antes de dormirme, recordé lo bonito que había sido aquella experiencia (pensar que hay gente que paga por ello y no lo vive ni con la mitad de la intensidad). Entonces, por fin de noche, pero con mi mente aturdida de todas las actividades del día, hice un ejercicio voluntario de despejarla, abandonado todo lo que le ocupaba, sintiendo el estado en que se hallaba, y diciéndome que en realidad todo lo que tenía dentro, memorias, sensaciones y experiencias eran un producto de mi mente. Me empece a relajar y me dormí. En un momento de la noche, entre en ese mundo y vivi varias aventuras indescriptibles, adquirí conocimientos y experiencias, vi espacios, construcciones, personas que no conocía, y me desperté con la mente y el cuerpo renovados.
No sé que me depara el “lila” o sueño de hoy, la vida de vigilia, y si, mi cuerpo tendrá que ceñirse a las leyes naturales, pero eso no me impedirá ser plenamente consciente y controlar mi estado interno y el grado de implicación en lo que suceda.
Buscare en todo momento que mi mente no caiga en la oscuridad de los condicionamientos. Seré libre y luminoso.

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

Beso

Beso, que abre puertas, ventas y huracanes
Beso que se espera, se impacienta y se arrebata
Beso que traspasa un mundo que antes no existía
Donde dos personas se devoran y son una
Hay un antes y un después, en el que “tu” y “yo” no tienen sentido

Un beso es un pacto, es sellar un compromiso
De que ambos nos aceptamos
De que ya no somos amigos y nada más
¿Qué hay después del beso?
Un misterio eterno que amaga con ser siempre escurridizo

Un beso es un paco y es libertad
Libertad de decir si, era cierto
Libertad de por fin ser para ti quien quiero ser
Y es una cadena que te ata, te esclaviza
A la espera de que llegue el proximo beso